La Lingüistica Del Dibujo

Un Buen Lugar Para Socializar

Alvin Toffler septiembre 1, 2010

Filed under: Articulos — navihernandez @ 4:06 pm

BIOGRAFIA
Nacido en Nueva York en 1928, estudió letras en la Universidad de Nueva York. Activista político radical, participó en diversos movimientos en favor de los derechos humanos en Estados Unidos. En la universidad conoció a su futura mujer, Heidi, que le acompañará intelectualmente a lo largo de su vida. Doctor en letras, leyes y ciencia. En la primera mitad de los cincuenta, trabajó como obrero industrial en una fábrica de automóviles en el Midwest y en una fundición de acero. Más tarde se inició en el periodismo como corresponsal en el Congreso y en la Casa Blanca de un diario de Pennsylvania y colaborador de diversas publicaciones. Más tarde se incorporó a la redacción de la revista Fortune, de la que llegó a ser editor asociado. En 1964 publicó uno de sus primeros libros sobre la cultura en Estados Unidos, The Culture Consumers. A Controversial Study of Art and Affluence in America, Radom House, Nueva York, aspecto sobre el que volvería a incidir en el trabajo ‘The Art of Measuring the Arts’ (en The Annals of the American Academy of Political and Social Science, Núm. 373, 1967). Estudioso de las nuevas tecnologías y los nuevos medios y sus efectos sociales, inicia su actividad académica en 1966, en la New School for Social Research de Nueva York. Asimismo, imparte docencia en la National Defense University. Ha sido profesor visitante de la Russell Sage Foundation y de la Cornell University. Junto con su mujer, Heidi Toffler, encabeza la compañía de consultoría Toffler Associates. Doctor ‘honoris causa’ de diversas universidades extranjeras. Oficial de la Orden de las Artes y Letras de Francia. Miembro del International Institute for Strategic Studies y de la American Association for the Advancement of Science. Premio de la Fundación McKinsey. En 1970 publicó su primer ‘best-seller’, Future Shock, primero de una trilogía que se completaría con The Third Wave (1980) y Powershift: Knowledge, Wealth and Violence at the Edge of the 21st Century (1990). En 1995 publicó War and Anti-War, escrito con Heidi Toffler, un libro en el que algunos han encontrado argumentos para un nuevo concepto de guerra -la guerra de información-, a lo que una sociedad como la norteamericana, sometida a una psicosis de inseguridad, es especialmente permeable. En lengua española se han publicado, entre otros, El ‘shock’ del futuro, Plaza & Janés, Barcelona, 1971; Avances y premisas, Plaza & Janés, Barcelona, 1983; Los consumidores de cultura, Leviatán, Buenos Aires, 1987; El cambio del poder, Plaza & Janés, Barcelona, 1990. En lengua portuguesa: O Choque do Futuro, Record, Rio de Janeiro, 1970; Os novos poderes (powershift), Livros do Brasil, Lisboa, 1990; Os Novos Poderes, Livros do Brasil, Lisboa, 1991; A terceira onda, Record, Rio de Janeiro, 1993; Criando uma nova civilização. A política da Terceira Onda (con Heidi Toffler), Record, Rio de Janeiro, 1994; Guerra e Antiguerra, Record, Rio de Janeiro, 1994

PENSAMIENTO

De formación marxista y hegeliana, en el pensamiento de Toffler prevalece la dimensión hegeliana, que traslada a la visión dialéctica de la historia y a observación de los profundos cambios de los que, en ocasiones, es testigo, cuando no anunciador anticipado de dichas transformaciones. Se trata, sin duda, de uno de los analistas que más temprano vieron los rasgos de ese futuro que ahora de enuncia como sociedad de la información y del conocimiento. Su primera obra de referencia, El ‘shock’ del futuro (1970), describió el vértigo que se produce entre los escenarios que traza el desarrollo tecnológico y la velocidad con la que la sociedad y sus estructuras burocratizadas acceden a esos cambios. La nueva sociedad, que sucede a la sociedad industrial, se asienta en una ‘revolución de la información’ y se dibuja en el gran período histórico de la ‘tercera ola’, título de su segundo texto de referencia, aparecido en 1980. Según Toffler, hubo una ‘primera ola’, de una muy larga vigencia histórica, en la que las aplicaciones tecnológicas estaban asociadas al esfuerzo humano, a la fuerza biológica del ser humano, con un predominio de la actividad agrícola. La ‘segunda ola’ alcanzó su apogeo con la revolución industrial, con una duración histórica mucho más corta, en la que el esfuerzo mecánico, el maquinismo, sustituyó al esfuerzo humano, y dio origen a la sociedad de masas. Y, por fin, la ‘tercera ola’, hija de la revolución tecnológica, de la que surge una sociedad regida por los flujos de información y lleva a la concepción de nuevos paradigmas, a una nueva cosmovisión. Los usos tecnológicos favorecen el desarrollo de las extensiones de la mente, por lo que el esfuerzo prevalente, en la nueva etapa, es el que se deriva del conocimiento. El mundo no sólo se transforma en su matriz tecnológica, sino que el cambio conlleva a un cambio psicológico de la sociedad, a una redefinición de las relaciones sociales y, también, de las relaciones de poder, como señala en Powershift (1990) o en Creating a new civilization (1995). La política internacional y las relaciones ya no están determinadas por los Estados-Nación en declive, sino por fuerzas emergentes como las grandes corporaciones mundiales, los medios de comunicación, etc. Es el fin de la sociedad de masas, señala Toffler, que advierte sobre los riesgos de ‘ficcionalización’ de la realidad y sus consecuencias en el plano de las confrontaciones bélicas de nueva generación (War and Anti-War, 1995) La comunicación y los medios aparecen constantemente en su obra. Su visión determinista de la tecnología le acerca en ocasiones a los planteamientos de McLuhan. Las tecnologías y la aparición del multimedia desfiguran la vieja sociedad de masas, al tiempo que la sociedad se ve sujeta a los efectos de los nuevos consumos culturales y mediáticos. El sistema emergente desarrolla una dimensión virtual, un ‘mundo ficticio’ ante el cual gobiernos, ejércitos y poblaciones responden como si fuese real. La creciente ‘ficcionalización’ de la realidad mediática trasciende los espacios propios de la ficción para alcanzar al mundo de la información y las noticias, donde puede provocar ‘consecuencias mortales’. En la actualidad, Toffler participa del concepto de seguridad desplegado por la administración de Washington, en virtud del cual es necesario acentuar el desarrollo de mecanismos de control de información tendentes a erradicar el terrorismo que es, a su juicio, la amenaza mundial para la paz hasta el 2020. En la era de la información, viene a decir, surge la guerra de información, la guerra de la ‘tercera ola’. Aunque en la nueva etapa prevalece el cerebro -el conocimiento- sobre el músculo -la fuerza-, con palabras de Toffler, no se desprende necesariamente de sus argumentos que los derechos humanos prevalezcan en la apelación la razón última de la seguridad nacional, si bien indica que ahora el conocimiento es la fuente democrática del poder.

“Alvin Toffler nos muestra la sociedad del conocimiento como un avance, una evolución en cuanto a la forma de la sociedad actual encaminada a una globalización de la información y del conocimiento de una forma equitativa, que involucra de forma radical y básica a la tecnología y a su uso homogéneo de la humanidad. El futuro es la tecnología, y el adiestramiento en el uso de esta tecnología es lo que nos lleva a un nuevo sentido, una nueva forma de ver el mundo que cambia y evoluciona de forma diferente a través de las épocas.
Aquí es donde la educación juega un papel clave y de suma importancia en el desarrollo de la tecnología, la enseñanza del uso y el manejo de los últimos avances de la ciencia a las siguientes generaciones es lo que garantiza la evolución y el mejoramiento del nivel tecnológico del territorio.

En la universidad este concepto se puede aplicar revolucionando la forma de enseñanza y de aprendizaje, preparar al estudiante no para tener el pensamiento del presente, sino para innovar y así crear el pensamiento del futuro y así permitir que de esta forma el desarrollo envuelva a una siguiente generación y que a su vez genere un cambio total en la educación futura y en las generaciones venideras.

Esta es mi revelación del día, proveniente de los anaqueles del escritor Alvin Toffler:
El tiempo es un sinfín de cambios y revoluciones, todo en busca del mejoramiento y el desarrollo.
No podemos quedarnos estancados, pues la sociedad exige un cambio, y el desarrollo no debe hacerse esperar, la evolución de la educación y de la comunidad en si es básico y necesario.”

 

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